Un contrato mal redactado no se nota hasta que algo sale mal. Y cuando eso ocurre, la diferencia entre resolver un problema en semanas o en años suele estar en las cláusulas que se escribieron —o no se escribieron— al principio.
Ya sea un contrato de prestación de servicios, de distribución, de locación comercial o un acuerdo entre empresas, hay elementos que no deberían faltar en ningún contrato comercial serio.
Cláusulas esenciales que todo contrato debería tener
- Objeto claro y específico: qué se contrata, en qué condiciones y con qué alcance exacto, evitando ambigüedades que después generen interpretaciones distintas entre las partes.
- Plazos y condiciones de cumplimiento: fechas concretas, hitos de entrega y consecuencias claras ante el incumplimiento de cada parte.
- Cláusula de rescisión: bajo qué condiciones puede terminarse el contrato anticipadamente y qué obligaciones subsisten después.
- Penalidades e indemnizaciones: qué sucede económicamente si una parte no cumple lo acordado.
- Confidencialidad: especialmente relevante cuando se comparte información sensible del negocio.
- Jurisdicción y ley aplicable: ante qué tribunales y bajo qué normativa se resolverá cualquier disputa.
Errores comunes en contratos entre empresas
Es habitual encontrar contratos armados a partir de plantillas genéricas descargadas de internet, sin adaptar a la operación real del negocio. También es frecuente que se firmen acuerdos verbales o por intercambio de correos, sin instrumentar el contrato formalmente, lo que dificulta enormemente probar lo pactado ante un conflicto.
"Un contrato bien redactado no genera juicios: los evita."
La revisión legal antes de firmar
Revisar un contrato antes de firmarlo —ya sea uno propio o el que presenta la otra parte— permite detectar cláusulas desequilibradas, ambigüedades riesgosas u obligaciones que exceden lo que realmente se negoció. Este paso, muchas veces evitado por urgencia o costos, suele ser mucho más económico que litigar después.
En síntesis
Todo contrato comercial debería tener objeto claro, plazos definidos, cláusula de rescisión, penalidades, confidencialidad y jurisdicción acordada. Revisarlo legalmente antes de firmar es la forma más eficiente de prevenir conflictos futuros.
En VLG Abogados redactamos, revisamos y negociamos contratos comerciales y civiles, cuidando que cada cláusula proteja realmente los intereses de nuestros clientes.